El Mesón de la Dolores, uno de los establecimientos más antiguos y con más solera de Calatayud, atesora además años de experiencia en la organización de bodas, eventos familiares y todo tipo de acontecimientos especiales. Tradición, trato cercano y calidad, no solo para estancias y escapadas en un espacio histórico y de leyenda, sino también como escenario y marco para un día inolvidable.
El salón principal es el espacio habitual para las bodas y eventos más grandes -con capacidad de hasta 120 personas-, aunque también se cuenta con salas independientes de hasta 20 personas con encanto y singularidad, perfectas para celebraciones y encuentros especiales. En el caso de las bodas, los invitados se benefician de descuento en el alojamiento y los novios disfrutan de la suite gratis, que además se decora al gusto.
“Para estas ocasiones no tenemos un menú cerrado, intentamos hacerlo de manera individual y personalizada, asesorando a los clientes en lo que mejor se adapte a la ocasión. Hacemos el menú a medida, para que todo sea especial”, explican desde el establecimiento. La preciosa corrala del mesón, con el suelo empedrado y decorado con aperos de labranza, impregnará de tradición y del aire de la tierra el aperitivo o lunch previo al almuerzo o cena.
El establecimiento cuenta con aparcamiento privado, por lo que se puede acceder en coche hasta la puerta del hotel. Además, hay acceso a todas las plantas con ascensor para personas con movilidad reducida.
También el Mesón de la Dolores es espacio para encuentros empresariales, convenciones o eventos gastronómicos. Los salones cuentan con conectividad y los medios tecnológicos que se necesiten, y la oferta de alojamiento y de menús también se adaptan al motivo del encuentro. La cocina tradicional y los productos de la despensa aragonesa son marca de esta casa, con platos estrella muy conocidos como el ternasco al barro, garbanzos con congrio o las verduras de la huerta servidas en variedad de platos. Además de sus desayunos, con un suculento surtido de repostería casera recién hecha.
El imponente patrimonio mudéjar de Calatayud, sus valiosas iglesias o el cercano Monasterio de Piedra son alternativas culturales y de descubierta del territorio para complementar la estancia y fusionar trabajo y ocio, si es el caso. El Mesón de la Dolores se convierte así en punto de encuentro y espacio emblemático para la amistad o las relaciones profesionales, en toda la zona. Consulta más información aquí.



