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RODA DE ISÁBENA, UNO DE LOS PUEBLOS MÁS BONITOS DE ESPAÑA

La Hospedería de Roda de Isábena, perteneciente a la Red de Hospederías de Aragón, ofrece a sus visitantes una experiencia turística única en el corazón de este pequeño enclave de la comarca oscense de La Ribagorza. Por el encanto y relevancia histórica de este conjunto urbano de aire medieval y su cuidado estado de conservación ostenta el título de ser uno de los Pueblos más Bonitos de España.

Roda de Isábena se erige en lo alto de una pequeña colina que históricamente le dotó de valores estratégicos y de privilegio, como fortaleza defensiva, sede episcopal y residencia de los Condes de la Ribagorza. Allí se respira el silencio y se disfruta de las vistas de los valles que la circundan.

En un recorrido por sus intrincadas callejuelas, pasadizos y murallas se aprecia la solera del pasado en sus casonas con bellas portadas y, especialmente, en la antigua catedral dedicada a San Vicente, su gran joya patrimonial, considerada la más antigua de Aragón y la más pequeña de toda España.

El templo originario debió ser arrasado por los musulmanes en el siglo XI, lo que llevó a su restauración en estilo lombardo y su consagración definitiva en 1030. En la primera mitad del siglo XII, la catedral de Roda alcanzó su apogeo gracias al empuje de su obispo Ramón, que impulsó destacadas obras.

De esta antigua catedral destaca su su monumental portada, del siglo XIII, el pórtico de entrada, la torre y el coro, del siglo XVIII. La iglesia cuenta con tres naves cerradas en tres ábsides semicirculares de estilo románico, y bajo la cabecera se accede a uno de los espacios más solemnes, la cripta, dividida en tres estancias donde sobresale el famoso sepulcro de San Ramón. Se trata de una pieza tallada de fina factura, donde aún se aprecian trazas de policromía, con sendas escenas esculpidas en cada uno de los cuatro lados correspondientes a la vida de la virgen y una escena con San Ramón pontificado. Es una pieza icónica de la escultura funeraria y simbólica del templo. Desde el mismo momento del fallecimiento del obispo se convirtió en lugar de culto y peregrinación.

En las capillas se encuentran otras joyas y curiosidades, como el calendario mural de la cripta norte o las pinturas murales de la capilla de la enfermería.

El claustro, de mediados del siglo XII, es un espacio de gran armonía que invita al recogimiento, y donde se encuentran decenas de inscripciones funerarias esculpidas entre sus capiteles historiados. También se conserva Ia sala capitular y el pozo. Y para hacer todavía más singular la experiencia de la visita y la estancia en la Hospedería de Roda, se puede degustar un exquisito menú de temporada en el bello refectorio, donde se encuentra el restaurante de la hospedería.

Las guerras y el expolio marcaron el devenir del templo, como se relata en la visita. Pero aún se encuentran joyas destacadas entre su valioso patrimonio mueble como la mitra y los restos de la silla de San Ramón, los esmaltes de la arqueta, el sudario y ropas de San Valero o la talla tardorrománica de la Virgen de Estet.

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